La guerra híbrida de Soros en Ucrania: el frente español

SLAVYANGRAD.es

5ac12026a6cb16501918d7825df14827Después de la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata o la correspondencia de Philip Breedlove, hasta hace unos meses comandante de las fuerzas de la OTAN en Europa, la web DC Leaks ha publicado esta vez una serie de documentos de gran interés para conocer la forma de actuar de la Open Society Initiative for Europe (OSIFE) en su estrategia de configuración (o manipulación) de la opinión pública. Una parte de estos materiales se refieren a España y es un perfecto ejemplo de cómo organizaciones como la de George Soros tratan de manipular la cobertura informativa de temas que se consideran relevantes. Es el caso de la defensa de  la Ucrania post-Maidan, que desde febrero de 2014, ha sido una prioridad para Soros.

El proyecto “ucraniano” de OSIFE en España

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El documento denonimado “Mapping the Ukrainian debate in Spain. Terms…

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La guerra híbrida de Soros en Ucrania: el frente español

LA TRANSICIÓN NO TERMINÓ CON EL FRANQUISMO, LO CAMUFLÓ / ALFREDO GRIMALDOS

Sociología crítica

Son los propios franquistas quienes diseñan el cambio y se reparten los papeles en la obra que ellos mismos dirigen. 38 años después parece claro    ALFREDO GRIMALDOS

El franquismo no es una dictadura que finaliza con el dictador, sino una estructura de poder específica que integra a la nueva monarquía”, escribe José Acosta Sánchez en su libro “Crisis del franquismo y crisis del imperialismo” (1). Y efectivamente, durante la Transición nunca se llega a producir una auténtica ruptura democrática, un corte histórico significativo con el Régimen del Caudillo. En ningún momento se aborda la depuración del aparato de Estado. Políticos que desarrollaron una carrera muy notoria durante la dictadura son los encargados de dirigir el cambio. Y en ese proceso de adaptación de las estructuras franquistas a los nuevos tiempos, policías, jueces y militares continúan siendo los mismos.

Los mandos del Ejército que ejercieron de oficiales con Franco…

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LA TRANSICIÓN NO TERMINÓ CON EL FRANQUISMO, LO CAMUFLÓ / ALFREDO GRIMALDOS

There is no alternative but people | KOMÜNİST PARTİ

The Communist Party is calling on our people to organize in the Party’s ranks against the enemies of the people and humanity.
The liberation is in our own hands.

We do not have all the details of what happened during the coup attempt that took place in Turkey in the hours between July 15 and July 16.

However, we know very well that plans that are supported by foreign forces, that do not take its power from the working class can not defeat AKP darkness and solve Turkey’s problems.

The events of today reminded us the following reality once again: Either the people of Turkey will organize and get rid of AKP or AKP’s reactionary policies will intensify, repression will increase, massacres, the plunder and theft will continue.

The only power that can overthrow AKP is the people’s power, there is no alternative to it.

AKP is responsible for all that took place tonight. All the factors that led to the current situation and the conditions are the product of AKP’s rule and the domestic and foreign bosses that support AKP.
However, the fact that the main responsible party is AKP does not mean that the coup attempt was one that was orchestrated by Erdogan himself in order to achieve his objectives such as paving the path to an executive presidency or clearing the obstacles facing the new constitution.

The tension and the rivalries between different groups within the state and the armed forces that have been known to exist for a while have turned into armed conflict. While the tension between these forces is real, it is a lie that any of the sides in this conflict represent the interests of the people. Following this, searching for the solution against AKP’s rule in a military coup is as wrong as lending any support to AKP under the guise of taking a position against military coups for whatever reason. The last thing that should be done in the name of supporting freedom and human rights in Turkey is to lend support to AKP which has proven over and over that it is an enemy of humanity.

While they have not orchestrated this coup, Erdoğan and AKP will make an effort to use the resulting conditions and the support they received as means to increase their legitimacy. Our people should be on the alert against steps that AKP will be certain to take in the days to come. Raising the struggle against AKP and its darkness is the only way to stop this failed coup attempt resulting in AKP’s solidifying its rule and turning into a tool for transforming AKP’s unstable Turkey into stability. The fact that all mosques in Turkey have broadcasted continuous Erdoğan propaganda the whole night is a concrete indication of the urgency of our task at hand.

The Communist Party is calling on our people to organize in the Party’s ranks against the enemies of the people and humanity.

The liberation is in our own hands.

Communist Party, Turkey

16.07.2016

Origen: There is no alternative but people | KOMÜNİST PARTİ

There is no alternative but people | KOMÜNİST PARTİ

Lynn Margulis: la vida desde la cooperación microbiana | Vidas científicas | Mujeres con ciencia

La vida es una unión simbiótica y cooperativa que permite triunfar a los que se asocian.

Lynn Margulis

El prestigioso paleontólogo del Museo Norteamericano de Historia Natural, Niles Eldredge, ha escrito: «El sueño de todo científico es hacer que se reescriban los libros de texto básicos, Lynn Margulis lo ha conseguido».

Margulis_1990En efecto, esta insólita científica, nacida en 1938 en Chicago, ha sido considerada por muchos de sus colegas como una bióloga teórica de notable talento, incluida entre los pensadores más estimulantes y originales de su generación. Sin embargo, las cosas no resultaron fáciles ya que la mayor parte de su carrera transcurrió en los márgenes de lo aceptable por sus colegas. Así, aunque un importante colectivo de expertos se hizo eco de su pensamiento, el trabajo de esta estudiosa, en muchos sentidos, ha sido, y aún lo es, controvertido.

Lynn Margulis dedicó su vida profesional a investigar el microcosmos de los organismos más pequeños de la Tierra. Su tarea se centró en desmenuzar cómo evolucionan y cómo se relacionan unos con otros, pero, dada la falta de familiaridad de la comunidad científica con los microorganismos que existen en nuestro planeta, se vio obligada a batallar contra lo establecido a veces muy duramente.

La principal contribución de esta investigadora tuvo que ver con discurso evolucionista, tema en el que logró enriquecer la célebre teoría de la evolución biológica con sus brillantes descubrimientos sobre el mundo microbiano. Margulis demostró que las células nucleadas o eucariotas –de las que están hechos todos los organismos vivos: los hongos, las plantas, los animales, y numerosos seres unicelulares– no sólo descienden de bacterias, sino que son literalmente amalgamas de células bacterianas diversas.

La asociación física entre organismos de especies distintas, llamadasimbiosis, ha tenido, según Margulis, una importancia crucial en la historia de la vida. El caso más destacado sería el de la célula nucleada, donde sus componentes, organismos más simples, se han integrado para producir nuevos e inesperados resultados. «Todos somos comunidades de microbios. Cada planta y cada animal en la Tierra es hoy producto de la simbiosis», escribía la investigadora.

MargulisPero Margulis no se quedó aquí, fue mucho más allá. Mientras que la mayoría de los biólogos ponían el énfasis en el papel de la competición en el proceso evolutivo, ella acentuaba la cooperación, echando por tierra la arraigada creencia de que sólo sobrevive el más fuerte. En sus propias palabras: «El pacto es la simbiosis, al final nadie gana ni pierde sino que hay una recombinación. Se construye algo nuevo».

Sin romper totalmente con los postulados de Darwin, y de la mayoría de sus sucesores, Margulis logró agitar las aguas de nuestra interpretación del mundo vivo, demostrando el valor de la cooperación como mecanismo evolutivo. En esta línea, el ecólogo de la Universidad de Yale, George Evelyn Hutchinson, ha dicho: «La revolución tranquila ocurrida en el pensamiento microbiológico es principalmente debida a la visión y el entusiasmo de Lynn Margulis. La suya [fue] una de las mentes especulativas más constructivas, inmensamente informada, altamente imaginativa y, en ocasiones también un poco provocadora».

El original pensamiento de Lynn Margulis puso de manifiesto que era alguien que batallaba combatiendo lo establecido. Algunos colegas citaron su trabajo como ejemplo de las excelencias de la investigadora, considerándola una teórica que removió los límites del pensamiento biológico con sugerentes hipótesis. Los científicos como ella, esforzados en cambiar la visión preestablecida del mundo que nos rodea y del que formamos parte, han sido impulsores del avance de la ciencia.

Sin duda, esta singular estudiosa ha pasado a la historia de la Biología precisamente por mirar con otros ojos lo conocido. Su manera de pensar, abierta y tolerante, ha quedado claramente reflejada en su alegato: «La ciencia es sólo una forma de conocimiento, pero ciertos científicos la conciben como una religión en la que no caben ideas disidentes».

2012-11-27-Lynn_Margulis A pesar del rechazo inicial, Lynn Margulis consiguió merecidamente un gran número de premios e importantes reconocimientos entre los que, por ejemplo, podemos destacar que desde 1983 disfrutó de la condición de miembro de la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos. En mayo de 1998 fue seleccionada por otra academia, la de las Ciencias y las Artes; y cuando fue escogida, un académico atestiguaba: «La elección de la profesora Margulis como Miembro de la Academia se añade a sus numerosos premios, y representa un reconocimiento muy apropiado de su estatura internacional dentro de la comunidad científica.»

En lo que respecta al tema de la mujer en la ciencia, o simplemente como trabajadora asalariada, la investigadora, ante algunas preguntas de periodistas, resultaba tajante: «Yo no hablo de mujeres ni para mujeres: es demasiado limitado». En cierta ocasión declaraba punzante: «Hay quienes han dicho que mi estilo de trabajo sobre la evolución es femenino, y eso es un error».

Una de las grandes satisfacciones de su vida fue la de ser considerada por encima de todo una profesora, y desde 1989 hasta su muerte ocupó plaza como catedrática del Departamento de Geociencias de la Universidad de Massachusetts (Amherst), donde conquistó el cariño y el respeto de sus numerosos alumnos. Desde 1973, la División de Ciencias de la Vida de la NASA (National Aeronautics and Space Administration) financió durante décadas su investigación.

Además, Lynn Margulis, que hablaba correctamente español, francés e italiano, llevó a cabo investigaciones en Francia, Alemania, Suiza, México, Italia y también en España. En nuestro país colaboró asiduamente con diversas universidades, y en uno de sus trabajos estudió los tapetes microbianos localizados en el delta del Ebro, logrando resultados sumamente interesantes.

Margulis2 La popularidad de esta científica como conferenciante internacional en los campos de la Microbiología y de la Ecología la convirtió durante muchos años en uno de los más renombrados miembros de la comunidad científica internacional. Así por ejemplo, en 1997 fue elegida Miembro Extranjero de la Academia Rusa de las Ciencias Naturales. Esta investigadora fue además una prolífica escritora, autora y coautora de cientos de publicaciones incluyendo artículos científicos, libros de texto y de divulgación, películas y videos.

Lynn Margulis falleció el 22 de noviembre de 2011 a los 73 años de edad. Sin duda, con ella se perdió a una de las figuras más interesantes de la biología evolutiva. Sus ideas, más o menos controvertidas, han contribuido en gran medida a fomentar el pensamiento crítico en la investigación científica. Nunca perdió su entusiasmo por la Ciencia y por el debate enriquecedor.

Referencias

  1. Delgado, Isabel, Lynn Margulis, Mujeres de ciencias, 2007
  2. Margulis, L. (1986). El origen de la célula. Reverte. Barcelona
  3. Margulis, L. (1998). Symbiotic Planet: A new look at evolution. Weidenfeld & Nicholson. London
  4. Martínez Pulido, Carolina, Lynn Margulis, una bióloga singular, blog, enero 2011

Sobre la autora

Carolina Martínez Pulido es Doctora en Biología y ha sido Profesora Titular del Departamento de Biología Vegetal de la ULL. Su actividad prioritaria es la divulgación científica y ha escrito varios libros sobre mujer y ciencia.

Origen: Lynn Margulis: la vida desde la cooperación microbiana | Vidas científicas | Mujeres con ciencia

Lynn Margulis: la vida desde la cooperación microbiana | Vidas científicas | Mujeres con ciencia

Sin miedo a los genes / Opinión / SINC

Origen: Sin miedo a los genes / Opinión / SINC

El debate entre científicos y organizaciones ecologistas sobre los organismos modificados genéticamente (OMG o transgénicos) no es nuevo, pero solo a veces tiene la repercusión de esta ocasión. Esto se debe, probablemente, a la última frase de la carta, referida a la actitud de Greenpeace: “¿Cuantos pobres tienen que morir en el mundo antes de que lo consideremos un crimen contra la humanidad?”

La organización ecologista ha respondido con un comunicado en el que reitera su postura y, como hace habitualmente en este debate, utiliza una serie de afirmaciones inexactas o simplemente falsas acerca de la base científica de su oposición. Así, desvía la atención del tema objeto de debate y acaba acusando a un puñado de empresas multinacionales con intereses económicos muy importantes en el sector de la biotecnología agrícola.

Desde un punto de vista técnico, la obtención de un transgénico portador de un carácter de interés se realiza mediante el aislamiento del gen responsable de dicho carácter y su transferencia a un individuo receptor que no lo posee, utilizando técnicas de ingeniería genética.

Los genes adquiridos por los individuos transgénicos (de uno a tres normalmente y diferentes en cada transgénico) pasan a formar parte de su genoma, compuesto, en el caso de las plantas, por un número variable de genes, dependiendo de la especie, que oscila entre los 25.000 de los genomas más pequeños y los más de 50.000 de los más grandes.

Estos se comportan como cualquier otro gen endógeno ya que todos los seres vivos compartimos el mismo sistema de información genética. Además, gracias al uso de la ingeniería genética, no es necesario que el organismo donante y el receptor del gen sean de la misma especie.

Preferible a la mejora genética tradicional

Esta tecnología ha permitido obtener variedades con caracteres de interés sin necesidad de provocar mutaciones masivas indiscriminadas mediante radiación o mutagénesis química, para luego seleccionar los individuos tratados que lleven el carácter que interesa, que es una de las técnicas utilizadas en la mejora genética vegetal convencional que tan bien le parece a Greenpeace.

Tras la mutagénesis se realizan cruzamientos y selección durante varias generaciones para minimizar la presencia de otros cambios no deseados, lo que puede prolongarse durante varios años hasta conseguir solo el carácter deseado, si se logra. La mejora genética convencional puede dar lugar a modificaciones genéticas mucho mayores y menos controladas que las que tienen lugar en los transgénicos.

Si comparamos las dos situaciones mediante un símil comprensible para todos de Richard J. Roberts (biólogo molecular y premio Nobel en 1993), es como si para pasar el GPS de un coche viejo a uno nuevo, deshacemos los dos coches en piezas, las mezclamos, construimos con ellas dos coches y elegimos luego el que lleve el GPS, en vez de quitar el dispositivo del coche viejo e instalarlo en el nuevo. En este caso, además, no sería necesario que los dos coches fueran de la misma marca ni del mismo modelo.

Los avances en el campo de la biotecnología de plantas han llevado a conseguir variedades transgénicas con caracteres de interés que no llevan ningún gen procedente de organismos de otras especies, sino una copia modificada del gen sobre el que se quiere incidir, desapareciendo la proteína codificada por él.

Este tipo de tecnología, basada en el RNA de interferencia, se está utilizando para la obtención de multitud de caracteres de todo tipo, ya que cualquier carácter que dependa directa o indirectamente de la desaparición de una proteína concreta podría ser obtenido de esta manera. Además, en la actualidad, se están obteniendo caracteres de interés mediante la edición de genes con endonucleasas sintéticas, técnica que no supone la incorporación de ningún gen exógeno en el genoma de la planta editada.

No existe base científica en contra

El posicionamiento en contra de los transgénicos liderado por Greenpeace no está basado en hechos científicos, como ellos quieren hacer creer. Ninguno de los trabajos realizados para comprobar sus argumentos les han sido favorables. Existen cientos de experimentos realizados por investigadores independientes y por organismos públicos de investigación que contradicen sus afirmaciones sobre los organismos modificados genéticamente.

No es posible citar en este artículo todos los trabajos científicos realizados sobre bioseguridad de los transgénicos (están a disposición de todas las personas que quieran leerlos en las revistas especializadas), pero valga como muestra la recopilación que se ha hecho recientemente en la que se analizan los trabajos realizados a lo largo de los últimos diez años.

Las campañas antitransgénicos responden, entre otras cosas, a una estrategia para luchar contra el monopolio en la producción mundial de alimentos, por lo que el objeto real son las mencionadas empresas con intereses en la agrobiotecnología. Esta postura es tan legítima como legales son las prácticas empresariales de sus adversarios.

Pero, en vez de convencer a la sociedad de la bondad de su causa, no han dudado en apelar al miedo y aprovechar la carencia de conocimientos científicos en este campo de una gran mayoría de la población para mentir en las campañas y tergiversar a su favor los resultados de trabajos científicos realizados sobre bioseguridad de los OMG, confiando, como así ha ocurrido, en que los destinatarios aceptarían sus argumentos sin dudar debido a su prestigio como organización dedicada a la defensa del medio ambiente.

Con las campañas antitransgénicos han conseguido que ser opositor a los OMG se asocie hoy en día con tener conciencia medioambiental y social, ser de izquierdas y tener “buen rollo” en general. Han concienciado a gran parte de una sociedad que no sabe lo que está defendiendo, como han demostrado encuestas ya clásicas en las que un porcentaje muy elevado de los encuestados se opone a los transgénicos porque “nunca daría de comer genes a sus hijos”, desconociendo el hecho de que todos los alimentos, animales o vegetales, tienen genes, como todos los seres vivos.

Esta actitud manipuladora y sus consecuencias, que son muy graves en algunos casos, les ha supuesto la repulsa de la comunidad científica, expresada en esta ocasión en la carta de los premios Nobel, y ha restado de su causa antimonopolio alimentario a muchas personas y organizaciones que no están dispuestas a pasar por alto el coste personal, social y ambiental de la campaña antitransgénicos utilizada para ese fin.

Ausencia de daños medioambientales 

La estrategia por excelencia es la oposición a la tecnología en sí misma y el argumento para esta oposición que utilizó Greenpeace se lo proporcionó uno de los primeros caracteres que se obtuvieron mediante transgénesis hace ya más de veinte años: la resistencia a distintos herbicidas en varias especies diferentes, dando a entender que la ingeniería genética solo iba a favorecer a las multinacionales que, por un lado, fabricaban el herbicida y, por otro, obtenían las plantas transgénicas resistentes a ese herbicida. Si a esto se añade la amenaza de un daño medioambiental inmediato e irreparable tenemos el panorama apocalíptico completo, aunque ese daño nunca haya sucedido.

Estos argumentos son difíciles de mantener en la actualidad. Por un lado, en ninguno de los países en los que se cultivan o se han cultivado variedades transgénicas autorizadas ha ocurrido nada que permita sospechar un posible daño medioambiental en las más de dos décadas de andadura que tienen este tipo de variedades, como ya se podía suponer al haber sido sometidas a varios años de experimentación y observación para comprobar que su nivel de riesgo, si es que existe, es despreciable.

Por otro lado, la investigación básica que se lleva a cabo en todo el mundo en el campo de la genética y de la biología molecular de plantas ha ido dando sus frutos, de tal manera que, en la actualidad, se están desarrollando variedades transgénicas, como el arroz dorado, que suponen un avance indiscutible en la mejora de la calidad de vida y la salud de una gran cantidad de personas en países en desarrollo.

El arroz dorado se presentó como una posible solución frente a la alta incidencia de ceguera, en la mitad de los casos, acompañada de muerte prematura, que se produce en niños por deficiencia de vitamina A en la dieta. Esto es consecuencia de una alimentación casi exclusivamente a base de arroz que carece de betacaroteno, el precursor de la vitamina A, y que es la única dieta accesible para la mayoría de la población en muchos países de Asia.

El arroz dorado, de color amarillo anaranjado, contiene una cantidad de betacaroteno suficiente para paliar esta deficiencia, y la campaña llevada a cabo por Greenpeace contra esta variedad es lo que podría llegar a considerarse un crimen contra la humanidad.

Este alimento fue pionero en el campo de la biofortificación y abrió el camino a otras modificaciones genéticas que proporcionaban características importantes relacionadas con la nutrición humana a cultivos que no las tenían.

Cabe mencionar, entre otras muchas variedades, el maíz transgénico rico en tres vitaminas (betacaroteno, folato y ascorbato) del grupo de P. Christou, profesor de investigación ICREA de la Universidad de Lleida, o los trigos bajos en gluten, obtenidos por silenciamiento génico, del grupo de F. Barro, investigador del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC en Córdoba, cuyas harinas se pueden utilizar para fabricar alimentos aptos para celíacos.

Un camino lleno de obstáculos

Así pues, ni todas las modificaciones genéticas son iguales, ni están hechas para beneficiar a las multinacionales. Este tipo de variedades transgénicas que contribuyen a mejoran la calidad de vida de la población más desfavorecida, especialmente, en países en vías de desarrollo, son difícilmente criticables, por lo que el argumento que Greenpeace utiliza contra ellas es negar su existencia.

Esto no merece la pena ni comentarlo, puesto que los dirigentes de la organización ecologista saben muy bien que existen, que son seguras y eficaces, y que si no están en el campo es debido al éxito de las campañas de desprestigio y miedo que han desplegado en los países receptores, incluyendo acciones violentas contra los ensayos de campo y los experimentos de bioseguridad.

No hay que olvidar que el proceso de aprobación de una variedad transgénica tiene dos pasos consecutivos e independientes: en primer lugar una evaluación científica que cubre todos los campos de riesgo que definen las leyes y, si esta se supera, tiene que ser aprobada por el gobierno del país receptor, en nuestro caso la Comisión y el Parlamento europeos. Es en este segundo paso donde se puede ejercer presión, puesto que la decisión de aprobarla o no es una decisión política.

El movimiento antitransgénicos es, en gran medida, responsable de la actual legislación europea sobre bioseguridad que, además de ir destinada a proteger al consumidor y al medio ambiente de posibles riesgos, está destinada a poner todas las trabas posibles a la comercialización de variedades transgénicas.

La exigencia de una enorme cantidad de experimentos repetitivos, absurdos o innecesarios que no responde a criterios científicos y la burocratización del proceso dilatan en el tiempo la posible aprobación de las variedades sometidas a análisis, llegándose, en la actualidad, a una situación en la que solo las multinacionales, contra las que se quería luchar, pueden llevar a cabo todas las pruebas exigidas por la legislación sobre bioseguridad, debido al alto coste que supone probar el material vegetal durante no menos de diez años con el fin de cumplir todos los requisitos legales exigidos.

“Solo las multinacionales, contra las que se quería luchar, pueden llevar a cabo todas las pruebas exigidas por la legislación sobre bioseguridad”

El endurecimiento progresivo de la legislación europea desde el año 1990 no ha respondido a que haya habido ningún caso documentado de riesgo por parte de  ninguna variedad transgénica, sino que ha respondido a una presión social y mediática, orquestada por Greenpeace y otras organizaciones ecologistas, en el ejercicio de sus actividades como multinacionales del ecologismo que, por cierto, también mueve una gran cantidad de intereses económicos en el sector agroalimentario en países desarrollados.

Este estado de cosas ha propiciado la desincentivación de pequeñas y medianas empresas de ámbito local del sector de la agrobiotecnología en Europa, que no ven clara la comercialización de variedades transgénicas ni siquiera aunque estén aprobadas por la agencia europea competente (EFSA) e incluso por la Comisión y el Parlamento europeos. Es probable, pues, que variedades transgénicas desarrolladas con dinero público, acaben siendo comercializadas por multinacionales, con la capacidad económica para llevar a cabo todas las pruebas prescritas por la legislación.

Sujetos a mercados financieros

Si miramos la otra cara de la moneda, las multinacionales agroalimentarias, encontramos también un panorama bastante desolador. Las patentes sobre genes, construcciones genéticas y procesos biológicos de interés biotecnológico, junto con el registro de la propiedad de variedades vegetales, transgénicas o convencionales, han convertido a la agricultura moderna en un mercado inaccesible para gran cantidad de agricultores en países en vías de desarrollo, que solo tienen posibilidad de usar variedades, transgénicas o no, con caracteres que les pudieran interesar si les son proporcionadas gratuitamente por organismos públicos internacionales.

El caso del arroz dorado vuelve a ser diferente puesto que sus propietarios vendieron la patente con la condición de que la variedad fuera cedida de forma gratuita con fines humanitarios, y son el Instituto Internacional de Investigaciones en arroz (IRRI) y el Instituto Filipino de Investigaciones en arroz (PhilRice) quienes se están encargando de ello.

Pero, salvo en este caso, en la actualidad los alimentos están sujetos a los mercados financieros y son objeto de especulación, lo que impide que muchos países dispongan de una mínima seguridad alimentaria, recogida en la Declaración Universal de Derechos Humanos y que toda sociedad debería tener garantizada.

Si pudiéramos analizar la situación actual, dejando a un lado los intereses económicos de los dos bandos, veríamos que tanto la agricultura convencional como la biotecnológica podrían contribuir de forma conjunta a paliar el hambre en el mundo y a avanzar hacia la consecución de sistemas agrícolas sostenibles, al proporcionar las variedades idóneas para cada situación.

Muchos de los caracteres con los que se trabaja en este momento tienen que ver con el aprovechamiento de campos de cultivo empobrecidos, afectados por el cambio climático o por diversos tipos de contaminación. Podríamos elegir qué variedades nos interesan y cuáles no. Pero para ello es necesario que los gobiernos del mundo desarrollado estén dispuestos a cambiar las leyes que coartan la independencia alimentaria de los pueblos. ¿Hay algún partido político que lleve este asunto en su programa?

Julia Rueda es profesora e investigadora en el departamento de Genética de la facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid. Codirige el grupo de investigación Biotecnología de Plantas de la UCM.

Origen: Sin miedo a los genes / Opinión / SINC

Sin miedo a los genes / Opinión / SINC

1936-2016 / Artículo: Un golpe de Estado internacional / David Jorge

Sociología crítica

[sociología crítica] Un espléndido artículo que resume a la perfección el actual estado de la cuestión en los antecedentes, causas y hechos que llevaron al golpe y la internacionalización del conflicto español en julio de 1936. 

David Jorge es investigador en el Instituto de Investigaciones Históricas y profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En septiembre se publica su libro «Inseguridad colectiva: La Sociedad de Naciones, la Guerra de España y el fin de la paz mundial» (Valencia: Tirant lo Blanch, 2016).

Para Benito Mussolini la guerra no era sino una de las más nobles tareas a las que podía dedicarse el ser humano, y el estado natural de una nación fuerte (como debía ser la Italia fascista) no debía ser otro que el bélico. Lo repitió una y otra vez. Desde 1931, la voluntad imperialista del Duce se proyectó -en…

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1936-2016 / Artículo: Un golpe de Estado internacional / David Jorge

Congreso Nacional de Sociología FES Gijón 2016. Valoraciones y entrevistas destacadas

Sociología crítica

La Federación Española de Sociología (FES) ha abierto un canal en Youtube con materiales y entrevistas realizadas durante el reciente XII Congreso Nacional celebrado en Gijón del 30 de junio al 2 de julio de 2016. Situamos aquí algunas de estas intervenciones.

Indice de los videos (situados a continuación).

  1. Imágenes de presentación. El XII Congreso de la FES en Gijón
  2. Manuel Fernández, presidente de la Federación española de Sociologia realiza una valoración del XII Congreso Nacional de Sociología, celebrado en Gijón del 30 de junio al 2 de julio de 2016.
  3. Saskia Sassen. XII Congreso Español de Sociologia. Expulsiones en un mundo globalizado
  4. Video sobre el Simposium 1 Cambio Social. Las bases sociales del cambio político.
  5. Cristobal Torres habla sobre Cambio Social y transformaciones en la estructura social de España (Simposium 1)
  6. Elisa Chuliá – Consecuencias de la crisis. Pobreza, empleo y desafíos a futuro.
  7. José Antonio Gómez Yañez –…

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Congreso Nacional de Sociología FES Gijón 2016. Valoraciones y entrevistas destacadas